grafeno graphenano

El grafeno, material nanotecnológico de última generación, es una de las formas alotrópicas en las que se puede encontrar el carbono, al igual que lo son el grafito o el diamante y, por tanto, es muy abundante en la naturaleza.

 

El grafeno es uno de los nanomateriales más estudiados en la actualidad por las increíbles propiedades mecánicas, ópticas y eléctricas que presenta en sí mismo, así como por las múltiples mejoras que proporciona a los materiales que lo contienen.

 

Entre sus principales propiedades destaca que es el material más resistente que se conoce, unas 200 veces más duro que el acero estructural con el mismo espesor y, sin embargo, es tan ligero como la fibra de carbono y todavía más flexible que esta. Además de una mayor flexibilidad, el grafeno aporta una elevada elasticidad a los materiales, y con ella menos posibilidades de que estos quiebren.

El grafeno es impermeable y, al contrario que la mayoría de las superficies hidrófugas, es un gran conductor térmico y eléctrico, mejor que el cobre, el diamante y la plata*. A su vez, el grafeno actúa de manera efectiva como agente antibacteriano, evitando el crecimiento de bacterias y moho.

 

Todas estas mejoras suponen un aumento de la durabilidad de los materiales con grafeno y una reducción tanto de materia prima como de los costes finales, además de fomentar mejoras en el medioambiente gracias a su uso en determinadas tecnologías.

*NOTA: La proporción de grafeno inferior al 5% que contienen los platos de ducha no es suficiente para aportar la propiedad de la conductividad, siendo esta última completamente nula.